02 abril 2007

LUIS EDGARDO RAMÍREZ CABEZA: EL ETERNO ENAMORADO DE ALTAGRACIA

Por: Evelín Antolínez/mail: paisana1709@hotmail.com





AMOR A PRIMERA VISTA

Tras, tras, tras, tras… En el silencio de la noche retumban los pasos de un hombre ágil que baja las escaleras que llevan a un cobertizo transformado en sala de estar. Se acomoda en su hamaca, que no es cualquier hamaca, es una especial para él porque la trajo del Orituco. Comprada en las tienditas ubicadas frente al Grupo Escolar Camejo. Aunque ya perdió su olor a pasto seco, cada uno de sus hilos lleva entrelazado un recuerdo vivo. Recuerdos que unas veces le despiertan una sonrisa, otras un hondo dolor. Dolor agudo que se siente en el alma y que no lo cura la distancia. Y es que, como dice una de sus canciones preferidas: “La distancia es como el viento, apaga el fuego pequeño pero enciende aquellos grandes.” Así es su amor por Altagracia.

Una vez achinchorrado, Luis Edgardo Ramírez, abre su computadora portátil y de ella sale la imagen de una fotografía panorámica de Altagracia de Orituco; la misma foto que en grandes dimensiones se exhibe a todo lo largo y ancho de una pared del lugar.

- Todos piensan que nací en Altagracia, pero no, nací en Tucupido del Llano, exactamente en la mesa del comedor de mis abuelos maternos, a manos de una partera. Sin embargo, mis primeros recuerdos, los que llevo en el alma y que me acompañan siempre, son de Altagracia. Me enamoré de ese pueblo desde la primera vez que lo vi. – Sus ojos se achinan y adquieren un brillo especial – Recuerdo perfectamente cuando nos mudamos a Altagracia, yo tenía 4 años, venía en la parte delantera de un camión 350 que nos traía. Venía molesto porque quería estar atrás con mis otros hermanos, pero mi papa no me dejó. Recuerdo cuando íbamos pasando por Camoruco como a las 6:30 de la tarde, cuando estaba oscureciendo y las luces estaban empezando a encenderse.¡ Me encantó Altagracia desde el primer momento!

La esencia gracitana está en cada rincón del salón. Allí la gran fotografía, más allá una lata de Polar, en un esquina una reproducción casi exacta del Club Orituco, con sus banderines de cerveza, sus partidas domingueras de dominó y los cuadros del pintor orituqueño, Joaquín Reverón.

- Altagracia va conmigo a donde quiera que voy. Recuerdo en primer lugar las bellezas naturales del pueblo; el clima, el paseo de Botalón, los paseos al río, el Pozo de Cara, El Refugio, La Represa, Agua Blanca; pero sobre todo, la alegría que ha caracterizado a la gente del Orituco. Recuerdo las fiestas de cuadra, en frente de mi casa, los cantos de negros que bajaban de la calle Chimborazo y de Botalón en los días de San Juan. También los entierros en procesión por en frente de mi casa con el típico bailaíto en las esquinas. Son muchas cosas propias de mi pueblo que vienen a mi memoria y que lo hacen tan peculiar y autóctono. Eso es lo que más me gusta de mi pueblo; que no hay otro similar.

A lo lejos se escuchan los ladridos de un perro, pero no logran ahuyentar sus recuerdos. Como un tropel pasa por su mente el momento cuando, a los 17 años, debió salir de su casa para buscar un futuro mejor.

- En realidad no me fui del todo, y creo que no me he ido todavía. Me fui para Caracas a estudiar en el Pedagógico y vivía en una residencia estudiantil que quedaba en Santa Mónica. Pero al llegar el viernes, me iba a clases con el morral y después de clases me iba para Altagracia. Luego regresaba a Caracas en el último autobús de la “Popular” que salía a las 7:00 de la noche o en el de las 4:00 de la madrugada del lunes para llegar directamente a clases, madrugado pero contento.

Realmente estaba mucho tiempo en el pueblo que no me sentía ido. Creo que los gracitanos buscamos la manera de irnos al pueblo con cualquier excusa y así sigo siendo yo. Claro, ahora es un poquito más complicado. Complicado ya que ahora estoy tan lejos, pero siempre lo llevo en mi mente y muchas veces viajo para allá con mis pensamientos. La cuestión es que nadie me ve. ¡¡¡Y menos mal. Imagínate el susto que le pegaría a la gente allá!!!

TALENTOSO Y AUTÉNTICO AQUÍ Y ALLÁ




Luis Edgardo es el hijo menor del pastor evangélico Simón Ramírez y la maestra Elia de Ramírez. Criado en el seno de una familia humilde, de sólidos principios morales, religiosos y éticos. Creció rodeado de libros y con todo lo necesario para ser feliz durante su niñez. Con carencias materiales que no afectaron su espíritu ni su estado de ánimo nunca.

- Siempre quise estudiar Derecho pero no fui aceptado en ninguna universidad pública. Estudiar en una Universidad privada era un lujo para mí ya que no tenia ni para pagar la residencia en Caracas. La opción fue el Pedagógico de Caracas aunque no estaba contento porque quería estudiar leyes. El autobús San Ruperto que me traía de Los Chaguaramos, me dejaba en la Plaza Madariaga y siempre veía a los estudiantes de Derecho entrando en la Universidad Santa María y me sentía triste.
Un día, en vez de montarme en el autobús de regreso a los Chaguaramos, decidí entrar a la Universidad y leí un aviso que decía que estaban preinscribiendo para tomar el examen de admisión. Me preinscribí y volví para tomar el examen. Recuerdo que mi mamá y mi esposa fueron conmigo a verificar si había pasado la prueba.
En efecto la había pasado y tan sólo me quedaba inscribirme y pagar tres meses adelantados: 1.500 bolívares que no tenía. Los conseguí y allí comencé a estudiar Derecho pero con mucho sacrificio. Recuerdo que no tenía dinero para comprar los libros textos y estudiaba tan solo con los códigos o con algunos libros que me prestaban por un rato mis compañeros. Todo lo anotaba en un solo cuaderno, pero eso sí, aprovechaba al máximo las clases y leía intensamente los códigos. Creo que eso me ayudo mucho a conectarme con la legislación en forma directa y a interpretarla yo mismo, cosa que me trajo éxito en mi profesión pero también muchos problemas. Luego trabajé en el Congreso de la República, en el área de imprenta y publicaciones donde leía los diarios de debates de las leyes y estaba en contacto con los Congresistas de esa época.
Dejé ese trabajo para irme a trabajar en los Tribunales Penales porque quería aprender a ser abogado in situ. Allí fui asistente del Juzgado Segundo Penal de Caracas, personal de confianza de la Juez Mildred Camero con quien aprendí todo el Derecho Penal posible. Ejercí como penalista en Caracas, Falcón, Sucre y Nueva Esparta aunque siempre mi domicilio y mi oficina estaban en Caracas. Luego trabajé en un área que no me reporto mucho dinero pero afectó mi vida como abogado penalista y me enrumbó hacia el área de los Derechos Civiles, la protección a la libertad religiosa. Por mi experiencia en esa materia fui llamado a participar como conferencista experto de la International Coalition for Religious Freedom con sede en Washington. Dí conferencias en Venezuela y Brasil representando al área del Caribe y Venezuela. Luego vine a USA e hice una Maestría en Teología la cual combiné con leyes.
La tesis de grado fue referente al sistema legal de cultos en Venezuela la cual fue con mención honorífica. Posteriormente estudié una especialización en Educación Multicultural en varias universidades: National Louis University, Columbia College y Aurora University. Obtuve la certificación de enseñanza en el Estado de Illinois donde he vivido desde que llegue hace 13 años a USA. Luego cursé otra maestría en la Escuela de Leyes de la Universidad de Indiana y actualmente soy profesor de Ciencias Políticas en Morton College donde enseño Gobierno Nacional, Gobierno Estadal y materias relacionadas al Derecho Constitucional de los Estados Unidos.

¡¡¡ Ufff cuántas cosas en tan poco tiempo!!! De verdad que Luis Edgardo ha sabido sacarle el jugo a las oportunidades.

- La decisión de hacer vida en Estados Unidos fue motivada a las condiciones del poder judicial del momento. La corrupción era terrible en los Tribunales. Aunque colegas míos en Venezuela me dicen que nunca mejoró el sistema judicial después que yo me fui, yo soy un sonador que cree en la verdadera administración de justicia y eso no existe en ninguna parte del mundo. Pero no soportaba ver como la misma sociedad venezolana alababa al corrupto cuando este cometía el delito perfecto y no podía ser enjuiciado. Eso me ayudó a irme, pero por otro lado sufrí porque yo amo a mi país entrañablemente y se que será muy difícil regresar. Como todo inmigrante, se obtienen cosas y se pierden otras. Yo he tratado de perder lo menos posible de Venezuela y ser un embajador ejemplar de mi país.
Afortunadamente me vine con toda mi familia, de otra manera hubiera sido muy difícil o imposible venirme ya que soy muy apegado a mi familia y mis amistades.
Dios me ha bendecido siempre y cuando he pasado por momentos difíciles en la vida he buscado pensar como niño porque esa es la frecuencia que Dios utiliza para comunicarse con nosotros.
EL PADRE DE LA CRIATURA




Aunque Luis Edgardo tiene un rincón de Altagracia en su casa de Chicago, USA, eso no le es suficiente. Extraña y añora a sus amigos, a la gente del pueblo, en fin a su terruño.

- Cuando se es tan apegado a las costumbres, raíces y amistades lo más lógico es mantenerse en contacto con todo lo que tenga que ver con esos elementos. Consideré que usando la tecnología podía lograr mantener una relación cercana con mis raíces. Por eso pensé seriamente hacerle una página web al Orituco para promocionarla y al mismo tiempo sentirme pegado a mi pueblo. Adquirí el dominio del nombre de Orituco.com que no es más que la propiedad del nombre y cuesta dinero adquirirlo. Es lo que se llama propiedad intelectual del nombre.

Comencé pero no tenía suficiente material, fotos, contactos, anécdotas, etc. lo necesario para colocar a mi pueblo, su cultura, sus bellezas y tradiciones en la red del Internet. Realmente tenía que desarrollar un concepto para la página pero necesitaba ayuda de gente que estuviera en el Orituco y que quisiera hacerlo. En el año 2003 fui a Venezuela y estuve comentando con mi amigo Rubén Velazco quien me apoyó dándome entusiasmo e ideas acerca de la página. Luego mi amigo de infancia Antonio Galluzzo me invitó a una fiesta en la Cooperativa Cumbre Azul donde me presentó al fotógrafo e investigador cultural Oscar Itriago quien me dijo que el también tenía la misma idea de crear una pagina acerca del Orituco. Oscar a su vez me presentó a Tirso Cario quien era su compañero y técnico en Sistemas y Computación y quedamos de acuerdo en unir esfuerzos.

Al regresar a Estados Unidos adquirí unos equipos, tales como cámara digital, recargadores de baterías etc. y los envié a Venezuela donde Oscar empezó a tomar fotos y Tirso diseñó el portal de Orituco.com con la elección de los carnavales turísticos de esa época. Luego hubo ciertos contratiempos y la página se paralizó por casi dos años. No es fácil mantener una página siendo que ésta necesita tiempo, dinero y atención.

En esos momentos las condiciones no estaban dadas para activar la página lo cual me causó tristeza ya que veía el proyecto derrumbarse. Regresé nuevamente a Venezuela y el amor de mi pueblo me reanimó. Al volver a USA decidí hacer la página yo mismo. Para eso estudié un curso básico de diseño de páginas web. Busque un servidor y monté la página nuevamente como está hasta ahora. Esta vez tomé bastante fotografías, contacte a mis amigos Oscar y Tirso y retomamos la pagina nuevamente. Este es un trabajo de equipo que no puede progresar si no trabajamos unidos. Luego han venido más colaboradores entre ellos Evelin Antolinez, Román Padrón, Antonio Galluzzo quienes trabajan con mística para que esa página represente verdaderamente al Orituco. Ya todos los miembros de equipo de orituco.com conocemos el concepto de la página. En ella no hay cabida para la politiquería ya que el objetivo principal es el progreso del Orituco. Los políticos pasan pero la página será para siempre.

Todos los que trabajamos para orituco.com lo hacemos en retribución por lo que el Orituco nos ha dado. Es un privilegio haber crecido en el Orituco tierra de tanta diversidad cultural que nos ha enriquecido. Yo creo que he pasado de ser el padre de la criatura a hijo y no me importa tener cientos de hermanos con tal que la página siga cumpliendo su objetivo que es el de promover, exaltar, y apoyar el Orituco en todas sus áreas.

La manera más fácil y segura de progresar en la vida es trabajar en cooperación. Eso lo hemos aprendido en nuestra experiencia con este proyecto que no es de una persona ya que no hay en ninguna parte de la misma un organigrama distribuyendo jerarquías o nada por el estilo. Nuestra región necesita de la cooperación de todos los y las orituquenses estén o no en el Orituco.

No se necesita grandes cantidades de dinero para engrandecer nuestra región sino de lo que cada uno de nosotros puede dar sin esperar nada individual a cambio. Es indispensable pensar en el beneficio colectivo ya que no podemos estar bien si nuestros paisanos estan mal. Esa es la única manera de mejorar nuestra región. En orituco.com estamos abiertos a apoyar toda iniciativa que afecte el colectivo en forma positiva.

CON LA MÚSICA Y LA PARRANDA DERRIBANDO OBSTÁCULOS



Luis Edgardo siempre mostró una especial inclinación por la música y por la vida bohemia. Son famosas en el Orituco sus serenatas bajo la luna y las noches de parranda en el Parque Sucre con su grupo de amigos. Por eso da gracias a Dios porque su madre supo encausarlo y encaminarlo por el camino de la música.

- Mi mama es una mujer muy sabia e inteligente (ambas cosas pueden andar separadas) Ella me buscó un maestro para que me enseñara a tocar cuatro. A mi papa no le pareció una buena idea pero ella vendía productos Avon y con eso le pagaba al señor Salazar quien me enseño las primeras pisadas en ese instrumento.

Luego me entusiasme con la guitarra y el me siguió enseñando. El era un buen maestro y yo muy aplicado que terminé por aprender casi a su nivel. Esa idea de mi mama me ha favorecido bastante en la vida. Gracias a saber tocar guitarra hice grandes amigos y amigas, conseguí ascender en los trabajos, logré que gente con capacidad de decisión me tomara en cuenta y entrar en medios o ambientes que de otra manera me hubiese sido muy difícil. Al mismo tiempo la música me ayudó a aliviar y encausar mi ímpetu de la adolescencia.

No hay mejor amor que aquel conectado con canciones y poesías. La experiencia de serenatero es inolvidable ya que expresas siempre cosas románticas bajo las condiciones más favorables posibles: la noche, el silencio, con el acompañamiento de un sonido celestial, la caña y los amigos.

Recuerdo una anécdota que nos pasó en una de esas noches de serenatas. Esa vez, mi amigo Ruli, nos convidó a darle una serenata a una amiga nuestra. Esta muchacha era muy linda y muy blanca. Pelo amarillo y muy pero muy blanca, casi albina. Lo cierto es que nos paramos en frente de su casa y el bombillo del poste de la luz se había quemado y todo estaba muy oscuro y silencioso. Nos paramos en frente de la casa cerca de la ventana lateral derecha y empezamos a cantar.

El ambiente estaba enrarecido y la cosa se puso más tétrica cuando después de cuatro canciones no se sentía ningún ruido desde adentro de la casa ni tampoco se movían las cortinas de la ventana ni nadie decía nada. En ese momento yo sugerí que nos fuéramos porque al parecer no había nadie y estaba todo muy oscuro.

De repente vimos una claridad o algo que flotaba en el aire por la parte del garage. Algo blanco se acercaba hacia nosotros lentamente desde la oscuridad. Allí decidimos pegar la carrera despavoridos hacia el otro lado cuando escuchamos un grito. Era nuestra amiga, con una dormilona blanca que había decidido salir en persona para agradecer la serenata. Después del gran susto soltamos la risa y lo disfrutamos hasta el día de hoy.

Hoy, martes 3 de abril, día de tu cumpleaños, te enviamos desde orituco.com nuestros mejores deseos de éxitos y felicidad. Y estamos seguros de que, si estuvieras en Altagracia, esta noche habría fiesta en las Mayitas y se armaría la parranda en tu honor para después rematarla en el Parque Sucre cantándole serenatas a las estrellas bajo la luna llena del Orituco con el anhelo de que se desprenda un lucero, cerrar los ojos y pedirle que te quedes para siempre con nosotros en esta tierra que te vio crecer.

¡¡¡ FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

5 comentarios:

visays dijo...

COMO GRACITANO QUE SOY, SIENTO GRAN CONTENTAMIENTO AL SABER DEL ESFUERZO HECHO POR UN PAISANO COMO LO ES EL IDEADOR DE ESTA INICIATIVA LLAMADA CON GRAN ACIERTO "ORITUCO.COM", CONJUGACIÓN DEL YA TRICENTENARIO PUEBLO CON LA MODERNA WEB QUE HOY DÍA NOS UNE INDIFERENTEMENTE EL LUGAR DONDE NOS ENCONTREMOS.AL SABER QUE HOY ES SU CUMPLEAÑOS, ME PERMITO UNIRME A LOS MUCHOS QUE SEGURO LE FELICITAN CON SINCEROS DESEOS DE PARABIENES Y ALEGRIAS. ME CONFIESO QUE DE NIÑO TUVE LA OPORTUNIDAD DE VERLE, FUÍ PARTE DE ESE GRUPO DE NIÑOS QUE ASISTIAN A LA IGLESIA EVANGELICA LIBRE QUE PASTOREABA EL BIEN RECORDADO Y APRECIADO "EL HERMANO" SIMÓN RAMIREZ. GRATOS RECUERDOS Y SABIOS CONSEJOS. BUENO, DESDE COLOMBIA, DONDE DIOS Y SUS DESIGNIOS ME TIENEN EN ESTOS MOMENTOS,QUIERO EXPRESAR Y PONER A DISPOSICIÓN CUALQUIER APORTE QUE PARA EL RESCATE DE LO NUESTRO Y REALCE DEL GENTILICIO GRACITANO PUEDE HACER.
VISAYS CARRASQUEL, BOGOTÁ.

ORITUCO.COM dijo...

Gracias por tus comentarios Visays, siempre recordamos aquellos tiempos y las personas que nos inspiraron a superarnos. Ese es uno de los propositos de esta pagina. Mi papa te manda saludos y te manda a decir que le envies tu direccion de email. Puedes mandarla a traves de luisedgardoramirez@orituco.com.

Anónimo dijo...

Hola canmarada felicidades por la reseña, se te quiere grande y frondoso
Cheo

rosaura dijo...

hola luis, me da mucho gusto saludarte y desearte lo mejor a ti y toda tu familia. he tratado de conseguir el correo de tu mamá, mi gran amiga, dili que la recuerdo mucho y espero verla pronto. besos. rosaura.

Anónimo dijo...

deseo conocer nombres de los hermanos de manuel simon rios para arbol genealogico y continuar linea de ancestros